Filosofando sobre aventuras
Llevo varios días sin actualizar desde que terminé los examenes. Esto es así por varios motivos, los primeros, como no, los personales, pero también existen de fondo otras razones, que son las que quiero tratar en el post de hoy.
Escuchando un audiopost de la genial Lady Benko me vienen a la cabeza esos pensamientos que una y otra vez he discutido con algunos de vosotros por el messenger o en persona. El audiopost trata de cómo ve ella el mercado de las aventuras gráficas en la actualidad comparado con lo que fue en sus años dorados. De nuevo escucho los mismos argumentos, la misma rabia contenida por ver desmoronarse un género que encandiló (y encandila) a generaciones de jóvenes que como yo, no han olvidado las grandes historias y los héroes que una vez fueron nuestros a golpe de ratón. Y sin embargo me llama la atención, como me ocurre constantemente con los comentarios que recibo en mi blog, la cantidad de gente de mi edad y más jóvenes en algunos casos, que defienden el género de la aventura en el estado de pureza en que nació.
De nuevo estas reflexiones me llevan a la duda. Cuando elegí la temática de este blog lo hice de un modo visceral, casi sin pensarlo ni valorar las consecuencias de la elección. Anteayer se cumplieron seis meses desde que comencé esta aventura, y continúo preguntandome si no me equivoqué al elegir un tema que, casi por definición, está muerto hoy en día en la práctica: las aventuras gráficas.
Desde luego es osado decir que es un género que en la actualidad está muerto. Estoy segura de que surgirán defensores de algunas aventuras que me consta aún mantienen algo del espíritu de las primeras, pero no podemos engañarnos, son una minoría… Sin embargo no me puedo desdecir, para mí es una realidad. Benko repite hasta la saciedad que las aventuras no nacieron para ser jugadas en tres dimensiones (lo cual nos llevaría a comenzar el eterno debate entre detractores y defensores de las 3D), que estas surgieron a posteriori para implantarse en el género, modificándolo hasta desfigurarlo, anulando lo que lo hacía interesante y llenándolo de incordiosos puntos de vista, interfaces imposibles e inventarios surrealistas que no hacen más que desviar la atención de lo que importa: la aventura. Se podría decir que “3D killed de graphic adventure game” (las 3D mataron a las aventuras gráficas). De este modo las “gráficas” desbancan a la “aventura”, cuando en sus principios ambas iban de la mano y formaban parte del éxito del juego en la misma medida.
En wikipedia se destaca lo que se ha venido a llamar la “edad de oro” de las aventuras, que ocupará la primera década de vida de estos juegos, es decir, hasta finales de los noventa. Es el momento en el que el nivel de calidad de los argumentos, la profundidad de los personajes y la calidad de los puzzles caía en picado frente a la ascendente explosión de experimentos con efectos y gráficos 3D o semi 3D en algunos casos. Y no lo digo yo, lo dice Gilbert, padre del sistema SCUMM, en su artículo Why Adventure Games Suck - And What We Can Do About It. No sería justo achacar a las nuevas tecnologías que surgieron por aquella época que las aventuras allan perdido su calidad y su razón de ser, pero por supuesto tiene que ver cuando el presupuesto de un juego va más a los gráficos que a pagar a un creativo que sustente con una historia jugosa tantas horas de renderizado.
Esto me recuerda a esos juegos de transición entre un momento y otro. Todos recordamos juegos como Grim Fandango, Runaway o Longest Journey, que merecen un lugar destacado en el “Hall of Fame” de las aventuras gráficas, pero yo quiero retroceder algo más. Justo al año 1997, para recordar un juego del que no oigo hablar nunca a los defensores de las aventuras. Quizás porque su autor, el afamado Jordan Mechner, sólo abandonó su querida saga del Príncipe de Persia para hacer una breve, pero jugosa incursión en el universo de las aventuras con el genial Last Express.
Este juego se encuentra, por numerosas razones, a caballo entre la edad de oro y el declive de las aventuras. Es atípico por donde lo mires, pero no se puede negar su condición de aventura gráfica. Ha explorado el género de una manera única y posteriormente nadie ha tomado el relevo del equipo de Mechner. La calidad de los detalles de los escenarios, la ambientación y la tensión de la historia son solo algunas de las caracteristicas que cabe destacar de este juego. Pero yo quisiera resaltar el método elegido para animar a los personajes, puesto que es algo que no se ha visto repetido en ningún juego y que verdaderamente funcionaba en éste.
Me parece un sistema que tenía mucho potencial y que no se supo aprovechar más allá de este título. En este caso se trata de algo muy simple, pero que podría haberse explorado para adaptarse a los nuevos tiempos. La misma Benko, que tiene experiencia con el diseño de juegos comenta lo dificil que es animar en 2D (y en el presupuesto que da Ron Gilbert para una hipotética aventura actual en 2D vemos cuánto costaría) y la diferencia tan sustancial en cuanto a expresión facial y corporal que hay entre ambas técnicas. Por eso me parece que recurrir a actores fue una idea brillante que Mechner supo, además, respaldar con una historia y una recreación sublimes.
Una vez hecha mi disertación con respecto al pasado y presente de las aventuras gráficas vuelvo a la cuestión inicial que me ha llevado hasta aquí. El futuro de las aventuras gráficas. Y me encuentro aún más liada que al principio. Sin embargo sigo manteniendo mi ilusión por las buenas historias, que aún me hacen vibrar en las carnes pixelizadas de mis personajes favoritos. Y sigo queriendo escribir sobre ellos aquí.
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Hulas preciosa, si es verdad tienes toda la razón, llevas perdida una semana (o más) ya no recuerdo nuestra última conversación, el mac si, él lo guarda todo (que cotillas es).
Referente al post, pues tienes bastante razón, los dibujos Digitales “mataron” a los de líneas externas negras y fondos repetidos, después llegaron los dibus en 3D, que locura!!
Algunos pueden pensar que de donde he salido, ¿dibus en 2D con líneas negras y fondos repetidos? Pues si, antes eran así, estaba Marzinguer Z como futurisma, Marco, Heidi… Uff que tiempos, el ratón no llegó hasta que Apple lo lanzó al estrellato, aunque por aquella época ya me divertía viendo series de TV como Blossom (Lunes 20:25 en La 2 actualmente), sip crecer con Blossom es genial, una tia que está como un cencerro y que crece según sus fans!!
¿De que va mi comentario? Pues de otra época, de cuando los niños y niñas jugaban entre si a cualquier cosa, en la calle, en casa de los amiguitos, cuando no existían consolas, ni videojuegos, ni ratones para divertirse, de cuando Parchís compartía escenario con Enrique y Ana… Que tiempos.
Mi vida ha pasado sin más, como pasa la de todos, simplemente pasan, cuando te das cuenta tienes una edad y te planteas seguir como hasta ahora, comenzar una nueva etapa, vivir a lo grande… lo mejor, es que cada cual siga su camino, que elija su futuro… (ya se me va la olla)
Por favor, hacedme un favor, id de noche a la orilla del Guadalquivir, tumbaos en el suelo, sin importar si te manchas la ropa, relajaos, mirad al cielo y decidme que véis, si lo queréis hacer más bonito, cerrad los ojos y pensad como sería vuestras vidas si desconectais alguna vez de internet, de los videjuegos, de lo tecnológico, compartid ese momento con un/a amigo/a, con vuestro perro, o el gato, o solos.
Otra cosa que podéis realizar es algo social, algo especial, id a visitar un Museo, una Exposición, apuntaros a Protección Civil, Cruz Roja, a Voluntarios sin Fronteras, alegrar la vida a alguien que os necesita un ratito a la semana os hará mejores personas, y creedme, cuando tengáis diez años más, no querreis parar y seréis tan jóvenes como vuestro corazón lo sienta.