Las 100 cosas que haría si fuese un/a Señor/a del Mal
Leo en el blog de Javi Moya su último post: Cosas que sabemos gracias al cine y mi amigo Pablo me enlaza esta genial lista de las 100 cosas que haría si fuese un/a Señor/a del Mal. Os traigo las que más me han gustado:
- Mis conductos de ventilación serán demasiado pequeños para gatear por ellos.
- Mi noble medio-hermano cuyo trono usurpe será asesinado, no encarcelado
secretamente en una celda olvidada de mis calabozos. - El artefacto que es la fuente de mi poder no será guardado en la montaña de
la desesperación mas allá del río de fuego guardado por los dragones de la
eternidad. Estará en mi depósito de seguridad. Lo mismo es aplicable al
objeto que es mi única debilidad. - Yo no me recrearé en el sufrimiento de mi enemigo antes de matarle.
- Cuando haya capturado a mi adversario y él diga “antes de matarme, ¿podrías
decirme al menos que es todo esto ? ” yo diré ” NO ” y le dispararé, no,
pensándolo mejor le dispararé y entonces diré “NO”. - Estaré seguro de mi superioridad. Luego no sentiré ninguna necesidad de
probarla dejando pistas en forma de acertijos o dejando mis enemigos más
débiles vivos para demostrarles que no suponen una amenaza. - Uno de mis consejeros será un niño normal de 5 años. Cualquier fallo en mi
plan que sea capaz de detectar será corregido antes de ser llevado acabo. - Nunca emplearé un dispositivo digital de cuenta atrás. Si encuentro que es
absolutamente inevitable, lo programare para activarse cuando llegue a 117,
justamente cuando el héroe este poniendo su plan en marcha. - Nunca usaré la frase “pero antes de matarte, hay una sola cosa que quiero
saber”. - No importa lo bien que funcione, nunca construiré ninguna clase de
maquinaria que sea completamente indestructible salvo por un pequeño y
virtualmente inaccesible punto vulnerable. - No importa lo atractivos que ciertos miembros de la rebelión sean,
probablemente hay alguien igual de atractivo que no está desesperado por
matarme. Luego, me lo pensaré dos veces antes de ordenar que un prisionero
sea enviado a mi dormitorio. - Vestiré con ropas de colores brillantes y alegres, para sorprender a mis
enemigos. - No me transformaré en una serpiente, nunca ayuda.
- Una vez que mi poder este asegurado, destruiré todos esos malditos
dispositivos de viaje en el tiempo. - Cuando capture al héroe, me aseguraré de capturar también a su perro, mono,
hurón o cualquier animal asquerosamente listo capaz de desatar cuerdas y
coger llaves. - Si la bella princesa que capture dice “Yo nunca me casaré contigo!, nunca,
me escuchas, NUNCA!!!” yo diré “Oh vale” y le mataré. - No tendré prisioneros de un sexo vigilados por guardias del sexo opuesto.
- Si una pareja de jóvenes atractivos entra en mi reino, los vigilaré
cuidadosamente . Si encuentro que son felices y se quieren, los ignoraré.
Sin embargo, si las circunstancias les han forzado a unirse contra sus
voluntades y se pasan todo el tiempo discutiendo entre ellos excepto en los
momentos en que están salvándose la vida el uno al otro, momento en el cual
hay insinuaciones de tensión sexual, Ordenaré inmediatamente su ejecución. - Finalmente para mantener a mis súbditos permanentemente encerrados en un
estado de trance descerebrado, les proveeré con acceso gratis e ilimitado a
Internet. También quiero proclamar a “Hercules”, “Xena”, “Simbad”, “Tarzan”
y “Robin Hood” como los Shows de Televisión Oficiales de la lista de Señores
del Mal. Sus repetidos esfuerzos para ilustrar porqué los Señores del Mal
necesitan una lista como esta son un ejemplo para todos nosotros.
Muy graciosas las adiciones al original
Paul.
-Eh! mira, es un mono con 3 cabezas!!-
Qué curioso. Hasta ahora nunca lo había leído en castellano.
Es que lo del depósito de seguridad también falla… ahí tienes a Melkor. Desde luego depender de algún artefacto es un marrón.
Otra buena idea podría ser hacer un psicotécnico y una entrevista a los esbirros antes de contratarlos. Así se podría detectar a los que “en el fondo son buenos”, a los que presentan alguna deficiencia mental o a los propicios a desperdiciar su ventaja diciendo alguna jefada lamentable. Dominar el mundo no es un trabajo para cualquiera.
Hola
Conocía desde hace mucho tiempo esa lista, y me he reído mucho con ella.
De hecho, en esta página:
http://omega.med.yale.edu/%7Epcy5/misc/overlord1.htm
que no sé si es la del autor original, hay otras doscientas más en inglés.
¡A disfrutarlas!
Y hablando de tu bitácora, es un sitio interesante. No sabía que hubiera tanta afición a las aventuras gráficas del tipo de Monkey Island. Yo no jugué con ellas, porque pasé del 8086 directamente al Pentium (estudié fuera y no tenía ordenador).
Un saludo.
Juan.